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Cristalería en Girona: tipos de vidrio para ventanas

El vidrio es la mitad de la ventana y, a menudo, quien más decide cómo aísla. Te explicamos cada tipo, cuándo elegirlo y cómo te hace ahorrar energía.

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Cristalería en Girona: tipos de vidrio para ventanas

Cuando pensamos en cambiar ventanas, nos fijamos en el perfil: PVC o aluminio, blanco o imitación madera, hoja oculta o vista. Pero lo cierto es que el vidrio ocupa la mayor parte de la superficie de cualquier ventana y, en buena medida, es quien decide cómo aísla, cómo suena tu casa y cuánta luz entra. En Finestres Girona dedicamos tanto tiempo a elegir el vidrio como a elegir el sistema, porque un buen perfil con un vidrio equivocado es dinero mal gastado. En esta guía repasamos todos los tipos de vidrio que existen para ventanas, cuándo conviene cada uno y cómo te ayudan a ahorrar energía en las comarcas gerundenses.

Por qué el vidrio importa tanto

En una ventana estándar, el vidrio puede representar entre el 60% y el 80% de la superficie total. Esto significa que, aunque el marco aísle muy bien, si el vidrio es malo, el calor se escapará igualmente por esa gran superficie transparente. El vidrio trabaja en cuatro frentes a la vez:

  • Aislamiento térmico — cuánto calor deja pasar (se mide con el coeficiente Ug).
  • Control solar — cuánta radiación del sol deja entrar (factor solar, g).
  • Aislamiento acústico — cuánto reduce el ruido del exterior (en decibelios).
  • Seguridad — qué pasa si se rompe y cuánta resistencia ofrece ante un golpe o un intento de intrusión.

La buena noticia es que estas propiedades no son excluyentes: un mismo vidrio puede ser, a la vez, doble bajo emisivo, de control solar y laminado de seguridad. El reto es combinarlas bien según lo que necesita cada estancia, y es aquí donde vale la pena un asesoramiento técnico.

Acristalamiento de grandes dimensiones con vidrio técnico en una sala diáfana en Girona

Vidrio monolítico: la base de todo

El vidrio monolítico es una sola luna de vidrio, sin cámaras ni capas. Es el vidrio de toda la vida, el que todavía encontramos en ventanas antiguas y en acristalamientos interiores o decorativos. Su capacidad de aislamiento térmico y acústico es muy limitada: una sola luna deja pasar mucho calor y mucho ruido.

Hoy, en ventanas exteriores, el monolítico casi no se utiliza por cuestiones de eficiencia. Lo reservamos para usos concretos: puertas interiores, separadores, vidrios decorativos o situaciones donde el aislamiento no es prioritario. Si todavía tienes ventanas con vidrio simple en casa, es precisamente aquí donde un cambio te aportará el mayor salto de confort y ahorro.

Doble vidrio con cámara y argón: el estándar actual

El doble vidrio (o unidad de vidrio aislante, UVA) está formado por dos lunas separadas por una cámara hermética. Esa cámara es la clave del aislamiento: el aire o, mejor aún, un gas noble como el argón que se inyecta en ella, conduce muy mal el calor y frena su fuga.

La composición se expresa con tres números, por ejemplo 4/16/4: luna de 4 mm, cámara de 16 mm y luna de 4 mm. El argón mejora notablemente el comportamiento respecto al aire y, combinado con una capa bajo emisiva (de la que hablamos a continuación), convierte el doble vidrio en el estándar de cualquier ventana moderna. Para la mayoría de viviendas del litoral gerundense y de zonas de clima suave, un buen doble vidrio bajo emisivo con argón ofrece el equilibrio óptimo entre prestaciones y precio.

Cuando la exigencia sube —casas pasivas, interiores muy fríos como la Garrotxa, o requisitos de aislamiento altos— entra en juego el triple vidrio: tres lunas y dos cámaras. Aísla todavía más, pero pesa más y no siempre compensa la diferencia de precio. Es una decisión que conviene valorar con datos de cada caso, no por defecto.

Mampara de vidrio templado en un baño reformado en el Empordà

Vidrio bajo emisivo: el invisible que más ahorra

El vidrio bajo emisivo (low-e) lleva una capa metálica microscópica y transparente depositada sobre una de las caras interiores de la cámara. Esta capa actúa como un espejo para el calor: deja entrar la luz, pero refleja hacia dentro la radiación térmica que tu sistema de calefacción genera, en lugar de dejarla escapar al exterior.

Es, probablemente, la mejora más rentable que puedes pedir y a la vista casi no se nota. Un doble vidrio pasa a tener un comportamiento muy superior solo por añadirle esta capa. En la práctica, casi todos los vidrios que instalamos en ventanas exteriores incorporan tratamiento bajo emisivo, porque la diferencia de confort en invierno es evidente y el sobrecoste es razonable. Si quieres profundizar, hablamos específicamente de ello en nuestra guía sobre el vidrio bajo emisivo.

Vidrio laminado de seguridad: protección y tranquilidad

El vidrio laminado está formado por dos o más lunas unidas por una o varias láminas de butiral de polivinilo (PVB). Lo interesante es que, si el vidrio recibe un golpe y se rompe, los fragmentos quedan adheridos a la lámina y no saltan: el vidrio se agrieta pero se mantiene en su sitio.

Esto aporta tres ventajas:

  • Seguridad de las personas — evitan cortes por fragmentos sueltos; muy recomendable en plantas bajas, barandillas, claraboyas y donde hay niños.
  • Protección antirrobo — un laminado resiste mucho más los intentos de rotura; cuantas más láminas, mayor grado de seguridad.
  • Aislamiento acústico — el butiral amortigua las vibraciones, así que un laminado también ayuda contra el ruido.

No hay que confundir el laminado con el vidrio templado. El templado es una luna tratada térmicamente que se vuelve muy resistente a los impactos y, si llega a romperse, lo hace en pequeños granos sin aristas cortantes. Ambos son vidrios de seguridad, pero resuelven problemas distintos: el laminado mantiene la integridad y protege de la intrusión; el templado resiste y, si cae, lo hace de forma segura. A menudo se combinan en una misma unidad de vidrio.

Pared de pavés de vidrio que filtra la luz natural en una vivienda gerundense

Vidrio de control solar: confort en verano

En el Empordà y en la Costa Brava el sol no es ninguna broma. El vidrio de control solar incorpora capas selectivas que reflejan una parte de la radiación infrarroja —la que calienta— dejando pasar buena parte de la luz visible. El resultado: la estancia recibe luz natural pero se recalienta menos, así que el aire acondicionado trabaja mucho menos.

Para entenderlo, tres conceptos:

  • Factor solar (g) — proporción de energía solar que entra. Cuanto más bajo, menos calor del sol pasa.
  • Transmisión luminosa (TL) — cuánta luz visible deja pasar. Interesa que se mantenga alta para no oscurecer.
  • Selectividad — la relación entre ambos; un buen vidrio de control solar bloquea el calor sin robarte la luz.

La clave es la orientación: en fachadas a sur y oeste, donde el sol pega fuerte en verano, el control solar es casi imprescindible. En fachadas a norte, a menudo no hace falta. Por eso elegimos el vidrio estancia por estancia y no aplicamos la misma solución a toda la casa. Si te interesa el tema, tenemos un artículo dedicado al control solar y la eficiencia energética en Girona.

Vidrio acústico: silencio en casa

Si vives cerca de una vía con tráfico, de una zona de ocio o de una carretera, el vidrio acústico te cambiará el día a día. Para reducir el ruido, los vidrios acústicos suelen recurrir a dos estrategias combinadas:

  • Asimetría — lunas de distinto grosor (por ejemplo 6 mm y 4 mm), porque cada grosor detiene frecuencias diferentes y no resuenan a la vez.
  • Butiral acústico — una lámina de PVB especial dentro de un laminado, que amortigua las vibraciones sonoras.

La reducción de ruido se mide en decibelios, pero aquí hay que ser honestos: la mejora real depende de todo el conjunto de la ventana (vidrio, perfil, juntas y, sobre todo, la colocación) y del ruido concreto que quieres frenar. No sirve de nada un vidrio excelente en una ventana mal sellada. Por eso siempre recomendamos identificar bien el origen del ruido antes de decidir. Puedes ampliarlo en qué es el vidrio insonorizado y en la guía de aislamiento acústico en Girona.

Instalador colocando el vidrio de una ventana durante una reforma en Girona

Tabla resumen: qué vidrio para cada necesidad

Necesidad principal Tipo de vidrio recomendado
Aislar del calor y el fríoDoble (o triple) bajo emisivo con argón
Evitar el recalentamiento en veranoVidrio de control solar (fachadas sur/oeste)
Reducir el ruido exteriorVidrio acústico asimétrico y/o laminado acústico
Seguridad y protección antirroboVidrio laminado (PVB), más láminas = más grado
Plantas bajas, barandillas, niñosLaminado y/o templado de seguridad
Usos interiores y decorativosMonolítico (sin exigencia de aislamiento)

Recuerda que estas soluciones son acumulables: el caso más habitual en Girona es un doble vidrio que sea a la vez bajo emisivo, con control solar en las orientaciones soleadas y, si hace falta, laminado acústico en las fachadas con ruido.

¿Sustituir el vidrio o cambiar toda la ventana?

Una pregunta muy frecuente: si la ventana funciona, ¿no basta con cambiar el vidrio? Depende. La sustitución de solo la luna puede tener sentido cuando:

  • El perfil y el herraje están en buen estado y cierran bien.
  • La cámara del marco admite el grosor del nuevo vidrio que quieres poner.
  • Lo que quieres mejorar es puntual (por ejemplo, añadir control solar o acústico).

En cambio, si la ventana es antigua, el marco deja pasar aire, la madera está deteriorada o el perfil de aluminio no tiene rotura de puente térmico, cambiar solo el vidrio es poner un parche. En esos casos, renovar todo el conjunto suele ser mucho más rentable a medio plazo, porque el problema de aislamiento está tanto en el marco como en el vidrio. La forma honesta de decidirlo es verlo en casa: lo hacemos sin compromiso y te decimos si compensa cambiar solo el vidrio o toda la ventana.

Vidrio y ahorro energético: la suma que se nota

Todo ello se traduce en factura. Un vidrio bajo emisivo con argón reduce las pérdidas de calor en invierno; un vidrio de control solar evita el sobrecalentamiento en verano y descarga el aire acondicionado. La suma de estos dos efectos, en una casa con ventanas antiguas de vidrio simple, suele notarse de forma clara en el consumo de climatización.

Ahora bien, evitamos prometer porcentajes mágicos: el ahorro real depende de tu orientación, de los metros de ventana, del aislamiento del resto de la vivienda y de tus hábitos. Lo que sí podemos hacer es calcularlo para tu caso concreto y recomendarte la combinación de vidrios que mejor amortice la inversión, estancia por estancia.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tipos de vidrio hay para ventanas?

Los más habituales son el monolítico, el doble con cámara (a menudo con argón), el laminado de seguridad, el bajo emisivo, el de control solar y el acústico. La mayoría de vidrios modernos combinan varias de estas propiedades en una misma luna: puedes tener un doble vidrio que sea a la vez bajo emisivo, de control solar y laminado.

¿Qué vidrio es el mejor para ahorrar energía?

Para aislamiento térmico, el doble vidrio con cámara de gas argón y una capa bajo emisiva es el punto de partida de un buen ahorro. En climas fríos o para casa pasiva, el triple vidrio reduce aún más las pérdidas. Lo que manda es el conjunto: vidrio, perfil y colocación. Te lo calculamos según tu orientación y zona.

¿Puedo cambiar solo el vidrio sin cambiar la ventana?

A veces sí. Si el perfil y el herraje están en buen estado y la cámara admite el grosor del nuevo vidrio, se puede sustituir solo la luna. Pero si la ventana es antigua, no es estanca o tiene el marco deteriorado, cambiar todo el conjunto suele ser más rentable. Lo valoramos en tu casa sin compromiso.

¿Qué diferencia hay entre vidrio laminado y vidrio templado?

El laminado lleva una lámina de butiral (PVB) entre dos lunas: si se rompe, los fragmentos quedan adheridos y ofrece seguridad y protección antirrobo. El templado es un vidrio tratado térmicamente que se vuelve muy resistente y, si se rompe, lo hace en granos inofensivos. A menudo se combinan según el uso.

¿El vidrio de control solar deja entrar menos luz?

No necesariamente. Los vidrios de control solar modernos tienen capas selectivas que reflejan parte de la radiación infrarroja (el calor) dejando pasar buena parte de la luz visible. Se mide con el factor solar (g) y la transmisión luminosa. Elegimos la combinación adecuada para que tengas luz sin calor excesivo.

¿Qué vidrio necesito para aislar del ruido en Girona?

Para el ruido hace falta un vidrio acústico: a menudo un vidrio asimétrico (lunas de distinto grosor) y/o laminado con butiral acústico. La cámara también influye. La mejora real depende de todo el conjunto de la ventana y de la colocación; por eso siempre recomendamos medir el problema antes de decidir la solución.

¿Dudas sobre qué vidrio necesitas?

En Finestres Girona analizamos la orientación, el ruido y el clima de tu casa y te recomendamos la combinación de vidrios adecuada. Sin compromiso.

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