Cuando alguien nos dice que quiere "ventanas que no dejen pasar el ruido", en realidad nos habla, sobre todo, del vidrio. Es la parte que más influye en el aislamiento acústico. Pero no todos los vidrios son iguales: un vidrio insonorizado tiene unas características concretas que lo hacen mucho más eficaz contra el ruido.
Cómo funciona un vidrio insonorizado
La mayoría de vidrios insonorizados son vidrios laminados acústicos. Esto significa que están formados por dos lunas unidas por una lámina intermedia (PVB acústico) que actúa como amortiguador: rompe la transmisión de las vibraciones del sonido a través del vidrio.
Además, suelen jugar con la asimetría de grosores: poner una luna más gruesa que la otra hace que cada cara "vibre" a frecuencias diferentes, lo que mejora aún más el aislamiento. Este es el secreto por el que un vidrio acústico supera con creces a un doble vidrio simétrico estándar.
Laminado acústico vs doble cámara
Un doble vidrio normal (dos lunas con una cámara de gas) ya mejora respecto a un vidrio simple, sobre todo en aislamiento térmico. Pero para el ruido, lo que marca la diferencia es incorporar una luna laminada acústica. A menudo la mejor solución combina las dos cosas: cámara para el aislamiento térmico y luna laminada acústica para el ruido.
Cuándo vale la pena
Un vidrio insonorizado tiene todo el sentido si vives en un entorno ruidoso: cerca de una vía rápida (N-II, AP-7), en una calle céntrica con mucho tráfico o bajo la ruta del aeropuerto. Si tu problema es el ruido, es la inversión que más notarás.