Si estás pensando en vender una casa en Girona, en el Pirineo o en Andorra, hay un detalle que los compradores notan en la primera visita aunque no lo digan: el frío que entra por las ventanas. Si quieres vender tu vivienda al mejor precio, conviene mirar las ventanas antes de poner el anuncio, porque influyen en el confort, en la factura de calefacción y en la nota del certificado energético.
Por qué las ventanas pesan tanto en una casa de montaña
En una vivienda de clima frío, las ventanas son el punto más débil de la envolvente. Se estima que entre un 25 y un 30 % de la calefacción que se gasta en una casa se pierde a través de ellas. Unas ventanas antiguas de aluminio sin rotura de puente térmico, o de madera que ya no cierra bien, dejan escapar el calor y dejan entrar corrientes de aire.
Unas ventanas eficientes de PVC o de aluminio con rotura de puente térmico (RPT), con doble vidrio con cámara y gas y un vidrio bajo emisivo, cambian tres cosas que se notan enseguida:
- Confort: desaparece la sensación de pared fría junto a la ventana y las corrientes de aire.
- Condensaciones: el vidrio interior está más caliente, y el agua deja de aparecer en los cristales y en los marcos cada mañana de invierno. Te lo explicamos en por qué sale la condensación y cómo eliminarla.
- Factura de calefacción: la casa conserva mejor el calor y la calefacción funciona menos horas.
El certificado energético, en el mismo anuncio
Para vender una vivienda en España es obligatorio tener el certificado de eficiencia energética, y su letra, de la A a la G, tiene que aparecer en el anuncio. El técnico que lo hace tiene en cuenta el aislamiento de las ventanas: cuanto más baja es su transmitancia térmica (Uw), mejor sale la casa. Cambiar las ventanas es una de las mejoras que más pueden hacer subir la calificación de una vivienda antigua.
Lo que valora hoy quien compra
El comprador actual compara pisos y casas con la letra energética delante y con las facturas de luz y gas en la cabeza. Una casa con ventanas nuevas transmite que está cuidada, que no habrá que invertir nada más en ese capítulo y que será barata de calentar. En zonas de montaña, donde el invierno es largo, este argumento pesa todavía más.
Preparar la vivienda para la venta: qué mejoras compensan
No hace falta reformar toda la casa. Las mejoras que suelen dar más retorno antes de vender son:
- Ventanas: mejoran el confort, el certificado y la imagen de la fachada a la vez.
- Pequeñas reformas: pintura, grifos, enchufes, puertas que rozan… Lo que un comprador anotaría como «hay que arreglar».
- Home staging: ordenar, despersonalizar e iluminar bien los espacios para las fotos y las visitas.
Con estas mejoras la casa se vende antes y con menos margen de negociación. Si vendes en el Principado, contar con una inmobiliaria Andorra la Vella que conozca el mercado local te ayudará a fijar el precio y a enseñar la casa en su mejor versión.
Cuánto se tarda
Si decides cambiar las ventanas antes de vender, tenlo en cuenta en el calendario: cada ventana se fabrica a medida y la fabricación tarda alrededor de un mes desde el primer pago. La instalación, en cambio, es rápida: se hace desde dentro y en una vivienda normal se resuelve en uno o dos días. Y recuerda que hay ayudas y deducciones que reducen la inversión.